El misterio hecho luz.
Descubierta en el siglo XVIII en Canadá, la labradorita ha sido vinculada desde entonces con las tradiciones místicas del norte, donde se creía que contenía la aurora boreal en su interior.
Es considerada una piedra de transformación, intuición y protección energética.
El oro 18K equilibra su carácter enigmático con elegancia y permanencia.
Una joya para quienes están en constante evolución.
