Fuerza que ha atravesado siglos.
El granate, utilizado desde la antigüedad por civilizaciones como el Antiguo Egipto y la Roma clásica, era considerado un talismán de protección y vitalidad para viajeros y guerreros.
Hoy, su energía sigue vinculada al amor profundo, la pasión y la fuerza interior.
Los acentos en oro 18K aportan luz y permanencia, elevando una piedra que ha acompañado a la humanidad durante generaciones.
Una joya para reconectar con tu energía vital.
